Trece juegos clásicos de las Tortugas en un solo paquete
Teenage Mutant Ninja Turtles: The Cowabunga Collection reúne trece juegos clásicos de Konami, sacados de arcade, consolas domésticas y Game Boy. Hay beat 'em up como Teenage Mutant Ninja Turtles (Arcade), Turtles in Time en sus versiones de arcade y de SNES, The Arcade Game, The Manhattan Project y The Hyperstone Heist. También hay lucha pura con los tres Tournament Fighters repartidos entre SNES y Mega Drive. En Game Boy quedan Fall of The Foot Clan, Back From The Sewers y Radical Rescue, que son plataformas con otro ritmo. Los juegos se basan en los personajes y temas de la serie de dibujos animados y el cómic de los ochenta, y transcurren en una Nueva York ficticia, en las cloacas, dentro de bases enemigas e incluso viajando en el tiempo. La colección añade funciones de comodidad: guardado en cualquier momento, rebobinado, asignación de botones, once versiones regionales japonesas y contenido de desarrollo con bocetos y arte único, además de material histórico de las Tortugas Ninja.
Cómo se juega en grupo
Para jugar con más gente, la colección admite cooperativo online, versus online y Remote Play Together. El cooperativo y el PvP online están disponibles en algunos juegos, concretamente los marcados con asterisco en el listado: Teenage Mutant Ninja Turtles (Arcade), Turtles in Time (Arcade), The Hyperstone Heist, Tournament Fighters en su versión SNES y Teenage Mutant Ninja Turtles IV: Turtles in Time (SNES). Tournament Fighters es el título pensado para el enfrentamiento entre dos jugadores. Fuera de online, hay juego local en el sofá para compartir pantalla en el mismo equipo. Así que un grupo puede repartirse el mando en los beat 'em up de a dos, montar una partida de torneo con Tournament Fighters o conectar en línea si no estáis en el mismo sitio.
Antes de empezar
Conviene saber que no todos los trece juegos admiten online: el juego en línea se añadió solo a los títulos indicados arriba. El resto se disfruta en modo individual o en local. Los juegos son de los ochenta y los noventa, con píxeles y diseño de aquella época, así que el apartado técnico es el de siempre: mapeo de botones para adaptar los controles a tu mando y guardado y rebobinado para retomar una partida sin repetir toda la sección. La colección es un buen punto de entrada para quien no ha tocado nunca estos clásicos, y también recoge versiones japonesas regionales para quien quiera comparar.