Qué es Tasty Planet: Final Bite
Tasty Planet: Final Bite es un juego de acción casual en el que empiezas siendo algo diminuto y vas comiéndote todo lo que encuentras hasta acabar tragándote el mundo entero. Hay casi 150 niveles de crecimiento y destrucción repartidos en seis escenarios apocalípticos muy distintos, cada uno con una criatura nueva y su propia manera de devorar la Tierra. Cada mundo tiene su propio tono: conviertes la Tierra en clipets con Paperclip Maximizer, abduces algo bastante más que vacas con Teeny Tiny UFO, eres un bebé dragón con Hungry Dragon, una criatura mitológica del hogar canadiense con House Hippo, el dios Cetus arrasando la ciudad de Atlántida con Fall of Atlantis, y una Masa Gris hecha a mano e imparable con Clay Goo. Hay cientos de objetos y criaturas que comer, así que la progresión siempre te da algo más grande al alcance.
Cómo se juega en grupo
El juego se puede terminar entero con un amigo en cooperativo de sofá, con pantalla dividida. Los dos jugáis a la vez en el mismo escenario, comiendo y creciendo en paralelo, así que la partida es conjunta desde el primer nivel hasta el último. También admite Remote Play Together, que permite que una persona con el juego invite a otra a su sesión aunque no tenga el juego instalado. Ten en cuenta que las etiquetas del juego lo presentan como singleplayer y a la vez con multijugador local, así que la experiencia pensada para dos es la del sofá.
Antes de empezar
Conviene saber que es un juego de plataformas y acción en vista cenital y 2D, con mucha destrucción y recolección: el objetivo de cada nivel es comer lo suficiente para pasar al siguiente tamaño. El tono es humorístico, tierno y apto para toda la familia, con escenarios de fin del mundo tratados en clave de comedia más que de violencia. Los seis escenarios son independientes entre sí, así que puedes alternarlos según te apetezca en lugar de seguir un orden fijo. Si vais a jugar en cooperativo local, lo normal es que los dos compartáis el mismo sofá y la misma pantalla.