Sven Co-op convierte las armas, los monstruos y los puzles de Half-Life en una lucha compartida. Tú y tus amigos avanzáis por misiones, os enfrentáis a enemigos controlados por el juego e intentáis llegar a la salida o cumplir el objetivo que marque cada mapa. Un servidor admite hasta 32 jugadores, aunque muchos mapas se llenan demasiado cuando hay más de 12. El número ideal depende tanto del nivel como del grupo. Se puede jugar en línea o por LAN.
El juego es gratuito y funciona como un shooter independiente inspirado en Half-Life; nadie tiene que instalar primero el juego original. Sus armas y criaturas conocidas sirven de base, pero Sven Co-op adapta el ritmo y la dificultad a un equipo. Algunos encuentros lanzan oleadas de alienígenas y soldados contra varios jugadores a la vez. Otros bajan el ritmo con interruptores, puertas cerradas, rutas por laberintos u objetos que alguien debe llevar al lugar adecuado.
Misiones pensadas para el equipo
Sven Co-op se organiza en misiones separadas, no en un mundo continuo. Algunos niveles cuentan una historia a lo largo de varios mapas conectados; otros son independientes o forman parte de una serie. Por lo general, el objetivo común es llegar al final o completar una tarea concreta. La puntuación da un motivo adicional para combatir bien, pero no hace falta para terminar la mayoría de los niveles.
Esta estructura ofrece varias formas de jugar en grupo. Un mapa de la campaña de Half-Life puede conducir de un capítulo al siguiente, y el servidor mantiene unido al equipo durante el avance. Otro puede colocaros en una base con fuerzas enemigas que bloquean la ruta, o en un recorrido extraño cuyo reto principal es encontrar el camino. Las misiones oficiales abarcan combates de ciencia ficción familiares e ideas más insólitas; los mapas creados por la comunidad amplían la selección con salas de puzles, laberintos, trampas y misiones temáticas.
No hay clases fijas que asignen a una persona la curación y a otra el daño. Todos usan la misma perspectiva en primera persona y las mismas armas; las herramientas y los requisitos del mapa determinan qué toca hacer en cada momento. Una persona puede defender un pasillo mientras otra llega a un interruptor. Más adelante, quizá quien lleve el objeto necesario tenga que ir delante. En algunos mapas, transportar un objeto hasta un activador o una puerta forma parte del objetivo, así que el progreso depende de que el equipo consiga moverlo por el nivel.
La distribución también importa. Un pasillo concentra a varios jugadores en un combate cercano, mientras que una sala amplia da a los enemigos más ángulos de ataque y al equipo más espacio para cruzarse. Escaleras, conductos, ascensores, puertas y cornisas convierten el movimiento básico en pequeños obstáculos. Quizá tengáis que mover una caja, alcanzar un botón al otro lado de un hueco, buscar un interruptor por una ruta secundaria o esperar a una plataforma móvil mientras los enemigos os presionan. Las misiones no siguen todas la misma fórmula; esa variedad es una parte importante del juego.
Ayudaos para seguir en pie
El combate incluye muchas armas de fuego y explosivos de estilo Half-Life, además de armas y enemigos añadidos para Sven Co-op. Podéis alternar entre una palanca para los enfrentamientos cercanos y armas para los tiroteos a distancia; también podéis recoger equipo más potente si el mapa lo ofrece. En algunos niveles escasean las municiones y el equipo, así que el avance del grupo depende de lo que haya en el mapa, no de un arsenal permanente.
Un botiquín permite apoyar a los compañeros. Puede recuperar la salud de un aliado o gastar parte de su contenido para reanimar a alguien que haya caído. Así el combate adquiere un ritmo compartido: quizá haya que cubrir a una persona bajo fuego para que se recupere, o priorizar a un compañero derribado en vez de dejar que se pase el resto del mapa mirando. Los niveles pueden cambiar el equipo y las reglas de reanimación, por lo que estas herramientas no funcionan igual en todas las misiones.
En algunos mapas, el puzle del equipo importa tanto como el tiroteo. Puede que tengáis que proteger a quien lleva un objeto necesario, esperar a que todos lleguen a un activador o usar un salto con un compañero agachado como apoyo para alcanzar una cornisa alta. Otros mapas se parecen más a un shooter clásico: la ruta se abre cuando el grupo elimina una oleada de enemigos. Cada mapa decide cuánto incluye de cada cosa; una misión puede ser metódica y la siguiente convertirse en una carrera caótica.
El modo Supervivencia cambia lo que ocurre cuando alguien muere. En mapas compatibles, el jugador caído observa hasta que sus compañeros vivos lleguen a un punto de control o lo reanimen. Si cae todo el grupo, es posible perder el nivel y tener que empezar de nuevo. Así, el ciclo habitual de reapariciones se convierte en un motivo para vigilar la salud y la distancia hasta el siguiente punto de control. El modo estándar es más permisivo, pero Supervivencia hace que los pasos arriesgados se sientan como un reto de equipo.
Una biblioteca que cambia de un mapa a otro
La campaña oficial de Half-Life se rehízo para el juego cooperativo, con mapas de capítulo conectados. Cuando el mapa lo permite, el equipo puede conservar las armas y la munición para continuar. Así, los lugares conocidos se convierten en una ruta común en vez de una secuencia en solitario. Sven Co-op también incluye otras misiones oficiales, y los mapas personalizados ofrecen muchos más espacios y objetivos que una sola campaña.
La variedad también implica diferencias entre mapas. El navegador de servidores puede llevaros a una serie muy cuidada, una arena breve, un laberinto o un nivel que apenas explica sus mecanismos antes de pediros que los uséis. Un mapa pensado para pocas personas puede resultar estrecho o confuso con el servidor lleno. Algunos creadores incorporan enemigos poco habituales, bromas improvisadas o tareas extrañas; otros se centran en combates más reconocibles de Half-Life. El cambio de estilo ofrece nuevos lugares por descubrir a los grupos habituales, pero el siguiente mapa puede ser una sorpresa en vez de un capítulo previsible.
El modo Classic cambia los modelos de la campaña de Half-Life y algunos comportamientos de armas o enemigos para acercarlos al juego original. Supervivencia también está disponible en mapas compatibles, y los servidores pueden elegir sus propias listas de mapas y ajustes. Estos modos no crean una configuración de personaje permanente: la variedad procede de la misión, el equipo, los enemigos y las reglas del servidor actual. Al cambiar de mapa, algunas campañas conservan el inventario para dar continuidad al capítulo siguiente.
La comunidad añade mapas y series que no formaban parte de la campaña original. Podéis elegir con vuestros amigos una secuencia conocida o uniros a un servidor público en el que el mapa y el número de jugadores decidan qué viene después. El contenido personalizado puede requerir descargas adicionales, y algunas selecciones de servidor exigen más experiencia que una primera partida entre amigos. A cambio, Sven Co-op no se limita a una campaña fija: cada mapa puede cambiar el tipo de cooperación que exige.
Para unos amigos o un grupo grande
Sven Co-op permite jugar en línea o por LAN. Para jugar por Internet, una persona puede alojar una partida con «Create Game» desde el menú principal. El sistema de conexión de Steam permite que los amigos lleguen al anfitrión sin la configuración habitual de redirección de puertos del router, pero el juego del anfitrión debe seguir abierto para que los demás continúen conectados. Un servidor dedicado aparte puede funcionar de manera independiente, aunque requiere más configuración y acceso directo a la red.
El servidor se puede configurar para admitir entre dos y 32 jugadores; el valor predeterminado es doce. Muchos mapas se llenan demasiado con más de doce personas. Es un dato útil para un grupo de amigos: quizá un mapa esté diseñado para pocos jugadores aunque el servidor acepte a muchos más. Los servidores públicos también pueden pasar por mapas con tonos y niveles de complejidad muy distintos, mientras que una partida privada permite mantener la misión elegida.
Podéis jugar por LAN con otras personas de la misma red local, o en línea desde ordenadores separados. El juego está disponible para Windows y Linux y tiene compatibilidad parcial con mandos.
Los gráficos y los controles proceden de un shooter en primera persona antiguo. Quien empiece quizá necesite un tiempo para aprender a cambiar de arma y a moverse como esperan algunos mapas.
¿A quién le gustará este tipo de cooperativo?
Sven Co-op encaja con amigos a los que les gustan los combates en primera persona y los objetivos que cambian de un mapa a otro. Una sesión puede seguir los capítulos conectados de Half-Life; otra puede convertirse en un laberinto personalizado, una partida de Supervivencia con puntos de control o una sala donde hay que transportar un objeto en medio del combate. La tarea conjunta sigue clara aunque el nivel sea extraño: llegar juntos al final, ayudar a quien caiga y avanzar hacia el siguiente objetivo.
Puede encajar peor con un grupo que busque una campaña moderna, con ritmo uniforme, narrativa elaborada y mecánicas explicadas paso a paso. Algunos mapas explican qué hacer; en otros, toca descubrirlo explorando o preguntando a alguien que conozca el servidor. En una partida pública llena, las armas, los enemigos y los jugadores pueden ocultar el objetivo; los mapas antiguos quizá se sientan abarrotados con el servidor completo. La cantidad de contenido comunitario hace que apetezca volver, pero también provoca experiencias muy distintas.
Si os gusta el universo de Half-Life y no os importa pasar de un tipo de misión a otro, Sven Co-op ofrece una amplia biblioteca de mapas para recorrer juntos. Sus mejores momentos llegan cuando acciones normales de un shooter se convierten en tareas de equipo: una persona ayuda a levantarse a un compañero, otra contiene a los enemigos y el grupo avanza hacia la siguiente puerta. El mapa decide si ese avance es pausado o una carrera caótica.