Un battle royale de puñetazos con física torpe
Rumble Club es un juego de acción multijugador donde el objetivo es sencillamente golpear a todo el mundo hasta que quede uno de pie. La partida se desarrolla en una arena con física basada en el choque, así que los golpes tienen empuje real: un buen gancho puede lanzar a un rival por los aires, y si lo dejas caído en el barro, queda eliminado. El ambiente es de caricatura y tono cómico, con personajes redondos y escenarios coloridos. Cada ronda empieza con el Capitán Punch y su Yate de Cielo, que os lanza a la arena para empezar la pelea. El número máximo de jugadores por partida es de 20.
Cómo se juega en grupo
Puedes entrar solo o formar escuadra con tus amigos, ya que el juego admite cooperación y PvP en línea. En el modo escuadra, la estrategia consiste en repartir los golpes: uno empuja, otro remata, y entre todos intentáis ser los últimos Punchie en pie. Además, los modos de juego cambian a diario y cada temporada se añaden modos y arenas nuevas, así que una sesión con amigos rara vez se repite. Entre esas pruebas hay objetivos variados, desde comer cupcakes hasta luchar por ser el último de pie. También podéis completar misiones en equipo para ganar recompensas y desbloquear cosméticos exclusivos.
Gadgets, personalización y lo que conviene saber
No todo se resuelve a puñetazos limpios: por la arena aparecen gadgets con los que ventajar a los rivales, como una boombox, un Punch Tank o una dona mágica gigante y amenazante. También hay peligros del entorno, como una bola de demolición que se balancea y puede mandarte al suelo sin avisar. Antes de empezar, ten en cuenta que la personalización es una parte grande del juego: hay cosméticos para coleccionar y equipar, desde trajes de etiqueta y sombreros de mago hasta sombreros de safari. El juego está pensado para mando y tiene tono familiar y cartoony, así que la violencia es de caricatura, no de sangre.