Qué es Miner Warfare
Miner Warfare es un juego de acción local para partidas rápidas y caóticas en 2D. Hasta 8 mineros se reparten el mapa y compiten por acumular el máximo oro posible. Cada partida dura 4 minutos: picas para romper bloques de tierra, recoges el oro que encuentras y, sobre todo, te dedicas a fastidiar al resto. El objetivo final es salir como el minero más rico de la partida, así que picar sin parar y molestar al que va primero son la misma estrategia.
El campo de batalla tiene 20 mapas distintos y por ellos aparecen cajas con armas que se teletransportan de forma aleatoria. En las cajas hay más de 40 armas, entre ellas un lanzabuggers explosivo, una bomba nuclear y el Grial Santo. También hay más de 30 disfraces para personalizar a tu minero y una opción para personalizar el drop de armas.
Cómo se juega en grupo
Lo llamativo es que hasta 8 personas pueden jugar en local con solo 4 mandos, gracias a la modalidad "2 gamers 1 pad": dos jugadores comparten un mismo mando. En la práctica hacen falta 3 gamepads y un teclado para juntar a 8, así que no hace falta reunir a medio mundo con su equipo.
La partida es constante: picas tierra con la pica mortífera, disparas a la cara de tus amigos con el cañón láser, lanzas buggers y haces estallar bombas. Todo ocurre a la vez, en la misma pantalla, con lo que conviene tener claro que el caos es parte del encanto. La función Remote Play Together permite que alguien se una a la sesión en local de otro.
Antes de empezar
Conviene saber que esto es un juego de mesa con mandos: la pantalla se divide entre 8 personas moviéndose, picando y disparando, así que si buscas algo tranquilo o cooperativo, no lo es. La advertencia del propio juego es clara: el uso excesivo puede destruir amistades, y la partida está pensada para grupos que ya se conocen bastante bien.
Para sacar partido hace falta repartir bien los mandos antes de empezar, acordar quién va con teclado y quién comparte mando, y aceptar que en 4 minutos alguien terminará con una bomba nuclear encima. El juego premia tanto la pica constante como el buen uso de las armas de las cajas, así que mezclar ambos estilos dentro del equipo suele funcionar mejor que dedicarse solo a picar o solo a disparar.