Qué es Jester: A Foolish Ritual
Jester: A Foolish Ritual es un survival horror cooperativo en primera persona ambientado en un castillo medieval lleno de oscuridad. Despiertas como un caballero caído, resucitado en esas ruinas abandonadas, y tu única salida es completar un ritual sagrado para desterrar al Jester que recorre los pasillos. Para eso hay que encontrar runas escondidas, abrir la cámara del ritual y escapar antes de que él os atrape. Cada partida cambia: las runas aparecen en sitios distintos, los puntos de aparición varían, las trampas quedan repartidas por el mapa y las llaves no siempre están donde las dejasteis la vez anterior. Por los corredores hay jack boxes retorcidos del Jester; si activáis uno, llamáis a vuestra peor pesadilla.
Cómo se juega en grupo
Se puede jugar en solitario o en cooperativo online con hasta cuatro jugadores, cada uno encarnando a uno de los cuatro caballeros resucitados. La comunicación es por chat de proximidad: susurrar, gritar o callarse, porque cada sonido cuenta. El Jester tiene buen oído, así que el ruido atrae su atención. Podéis manteneros juntos para mayor seguridad o separaros para cubrir más terreno en menos tiempo, sabiendo que a distancia ya no os oiréis bien. Ir recogiendo runas os acerca a la libertad, pero también lo enfurece: cuanto más avanzáis, más rápido, más listo y más implacable se vuelve. El audio inmersivo marca los latidos de tu corazón cuando se acerca, y su IA adaptativa hace que el peligro crezca con vuestro progreso.
Antes de empezar
Hay modos de dificultad para elegir el nivel de terror que queréis afrontar. La web de perks permite comprar mejoras y desbloquear habilidades según el estilo de cada uno: ayudar al equipo, ir por la ruta sigilosa o especializarse en pociones. Conviene repartir roles y acordad quién vigila y quién busca, porque el stealth y la supervivencia pesan tanto como la exploración. Tened presente que cada partida exige adaptarse a spawns, trampas persistentes y encuentros impredecibles, así que lo que funcionó la vez pasada puede no servir ahora.