Dos manos, un solo objetivo

Handshakes es un juego de sokoban en vista cenital con estética colorida y dibujada a mano. La idea es sencilla: guías a dos manos por el tablero hasta que se den la mano en un apretón cálido y firme. Las 30 puzzles están pensadas para hacerte detenerte y pensar, no para acabar con tus nervios. No hay combate, ni presión de tiempo, ni castigos por equivocarte: pruebas, ves qué pasa y ajustas el movimiento. Es un juego corto y directo, del tipo que se puede dejar a medias y retomar sin perderte nada.

Cómo se juega en grupo

Handshakes se puede jugar en solitario o compartir el teclado o el mando con otra persona. En cooperativo local, cada jugador se ocupa de una de las dos manos y tenéis que coordinaros para resolver cada tablero: quién empuja qué bloque, quién se aparta para dejar paso y en qué orden llega cada mano al punto de encuentro. Al ser el control compartido entre dos personas, la comunicación es la mitad del problema. También cuenta con la función Remote Play Together de Steam, que permite que una persona juegue en su equipo y otra se una de forma remota.

Antes de empezar

Está pensado como una experiencia familiar y apta para todo público, con un tono relajado y un apartado visual bonito y cuidado. La mecánica es la de siempre en el sokoban: empujar objetos, no tirar de ellos, y pensar varios movimientos por delante porque una casilla mal colocada puede dejarte sin salida. Si os atascáis en una puzzle, el salto entre niveles corto y la ausencia de castigos hacen que sea fácil tomar un respiro y volver con la cabeza fresca. Es un buen candidato para sesiones tranquilas de una o dos personas antes de pasar a algo más intenso.

Capturas de pantalla

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