Un RPG de cartas con mazos y exploración
Card-en-Ciel es un roguelite de combate con cartas en el que te pones en la piel de Neon, un detective que se hace llamar "Gaming Chair Detective" y que se especializa en resolver crímenes dentro de juegos de realidad virtual. La historia arranca cuando un juego en desarrollo es invadido por personajes de otros títulos, antiguos y nuevos, y Neon tiene que adentrarse en mazmorras virtuales para detenerlos. El sistema de combate se apoya en un tablero de 6x3 que da margen para colocar tus cartas con cabeza. Cada victoria te da nuevos aliños que se suman a tu mazo, con más de 300 cartas por coleccionar, cada una con su propio personaje y doblaje en inglés y japonés. Además están las cartas Muse: cuando cumples sus condiciones empiezan a cantar y activan efectos que abren combinaciones muy variadas. El juego incluye 50 canciones con voz, pensadas según la época y el género del juego original de cada personaje.
Cómo se juega en grupo
El contenido principal es para una sola persona, pero el juego incluye batallas en tiempo real contra otros jugadores por internet. Esa es la vía para que un grupo de amigos se enfrente entre sí con los mazos que han ido armando. También hay retos de mazmorra diarios y semanales con clasificaciones en línea, lo que sirve para comparar resultados dentro del grupo. Fuera de eso, la exploración de mazmorras y la historia se disfrutan de forma individual.
Antes de empezar
Vale la pena saber que el juego es un roguelite: cada partida de mazmorra te da cartas nuevas y el mazo cambia según lo que te encuentres, así que no hay dos recorridos iguales. Además de las más de 10 mazmorras de historia, hay niveles de dificultad extra con reglas modificadas y enemigos más fuertes, así como las "Grand Battle Dungeons", mazmorras especiales en las que construyes el mazo con el que quieres afrontarlas. A lo largo del camino aparecen más de 50 eventos aleatorios con personajes de juegos, reales e imaginarios. El juego tiene varios finales y movimiento en cuadrícula, y admite mando.