Un mundo de islas flotantes para explorar en compañía
Aloft es un juego de supervivencia tranquilo y cooperativo que transcurre entre las nubes. El mundo está formado por islas que flotan, cada una con su propio ecosistema, ruinas antiguas y recursos. La idea central es convertir cualquier isla en un barco volador: con timón, gouvernail y velas construidos, esa isla pasa a ser tu casa móvil y puedes navegar los vientos para descubrir otras islas. El tono del juego es relajado: el cielo te da casi todo lo necesario, y la supervivencia premia las acciones positivas más que castigar los errores. Además de explorar, encontrarás conocimientos perdidos y tecnologías antiguas escondidas en las ruinas.
Cómo se juega en grupo
Aloft está pensado para jugar en cooperación online con hasta 8 personas, es decir, tú y hasta 7 amigos. Cada quien puede llevar su propia isla base al mundo de otro jugador, de modo que el grupo acaba formando una pequeña aldea de exploradores celestes. Dentro del grupo se puede repartir el trabajo: unos construyen y decoran la isla nave, otros cultivan y cuidan a los animales, otros surcan los cielos buscando islas nuevas. También existe un creador de islas integrado con el que diseñas lo que quieras y lo compartes con la comunidad para que aparezca en los mundos de otros.
La corrupción fúngica y el ecosistema
Cada isla es un ecosistema vivo, vulnerable tanto a la recolección insostenible como a la corrupción fúngica. Para curar una isla hay que derrotar en combate a las criaturas seta, elaborar antídotos para salvar a los animales y devolver la isla a un estado de armonía. Restaurar la biodiversidad desbloquea recursos especiales y hace que las islas resistan mejor la corrupción. En los viajes puedes recoger semillas y animales y llevarlos a tu isla principal: siembra varios cultivos en el jardino para cocinar recetas que dan mejoras, y atiende a los animales para obtener recursos raros. Si cubres todas sus necesidades, se crearán lazos y llegarán a protegerte. Al final del camino está el huracán: afrontarlo es parte de restaurar el equilibrio del ecosistema aéreo.
Antes de empezar
Aloft está en Acesso anticipado, así que el juego sigue en desarrollo. El uso del viento es constante: instala molinos y redes de cables y poleas para automatizar máquinas y producción, y aprovecha los vientos fuertes para potenciar la artesanía y la velocidad de navegación, siempre que las velas aguanten. El mundo es abierto, con construcción, agricultura, pesca de recursos, exploración y combate, pero sin la presión dura de otros juegos de supervivencia. Es una buena opción tanto si prefieres jugar en solitario de forma relajada como si quieres montar un proyecto grande con amigos.